Cómo aprender idiomas y no morir en el intento.

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Ana İspanyolca
2 Ekim 2017
365
3 dakika
Como eterna estudiante y apasionada profesora de idiomas, he descubierto que con los años y la experiencia el aprendizaje se vuelve cada vez más fácil si cuentas con las herramientas y los recursos suficientes. Además, como decimos en español “más sabe el diablo por viejo que por diablo”, es decir, la sabiduría ligada a la edad nos puede ayudar y mucho. En este artículo quiero contaros algunos de los consejos que suelo darle a mis alumnos de español y de inglés porque son los que yo misma aplico hoy por hoy en el estudio del chino.

1. Proponte una meta realista.

Aprender un idioma no es algo que podamos conseguir de un día para otro. Desconfía de métodos milagrosos y hazte a la idea de que te va a costar un tiempo además de un esfuerzo. Un idioma requiere memorizar e interiorizar palabras y reglas para después ponerlas en práctica. Por eso no sirve querer correr antes de andar y hay que estar preparado para emprender un camino largo lleno de satisfacciones. Si tienes alguna meta concreta como aprobar un curso o lograr una certificación, no seas demasiado optimista en la planificación y considera el tiempo real que vas a poder invertir. Si no, será difícil y terminarás aburrido o cansado.

2. Sé constante y ordenado.

Este consejo nos servirá para muchas facetas de nuestras vidas. Como cuando hacemos dieta o entrenamos en un deporte, la constancia es la clave del éxito. Para lograr objetivos con los idiomas es preferible estudiar unos minutos todos los días que estudiar varias horas en un solo día. Además es fundamental repasar conceptos, de lo contrario terminarás olvidándolo todo. La memoria, a largo plazo, suele juegar malas pasadas. Por eso recomiendo organizar el vocabulario, por ejemplo en listas según el tipo de palabra (verbo, adjetivo, nombre...) o por temáticas (alimentos, ropa, lugares en la ciudad...). De ese modo podrás memorizar y revisar cada vez que sea necesario.

3. Optimiza tu tiempo.

No cometas el error de tener que estudiar muchas veces lo mismo. Por ejemplo, en idiomas como el inglés, aprende la pronunciación de las palabras de la misma manera que estudias su significado. De lo contrario no solo tendrás que volver a estudiarlas, sino que nadie entenderá esas palabras cuando las pronuncies y lo que es peor, tampoco tú las entenderás cuando las oigas. De la misma forma, si encuentras una palabra en un texto o diccionario, aprende su estructura, memoriza las preposiciones que la acompañan o incluso su género (en el caso del español). También te recomiendo que veas las partes que componen una palabra porque eso puede ayudarte a descifrar su significado o su comportamiento.

4. Utiliza frases comodín.

Considero que la gramática es muy importante porque nos da las reglas para colocar las palabras y lograr crear un mensaje eficiente. Pero a veces estas normas son difíciles de retener y creo que es más fácil recordar frases en las que después podemos cambiar algunos ingredientes sin tener que pensar demasiado. Por supuesto al principio comienza con oraciones cortas y aprende muchos conectores que le den riqueza a tu discurso. También te recomiendo que compres una buena gramática del idioma que estés aprendiendo para poder resolver todas las dudas que se te vayan ocurriendo.

5. Diviértete.

La experiencia de aprender un idioma tiene que ser ante todo placentera. Si te aburres en clase o no te entusiasma estudiar, igual no tienes un buen profesor, el nivel no es el adecuado o simplemente no es el momento. En definitiva, algo falla. Hoy en día tenemos infinidad de recursos en Internet para ponernos al día con los idiomas. Así es que busca una experiencia que te guste, bien sera leer o escuchar música, ver películas o jugar para aprender vocabulario. Si tu cerebro asocia el idioma con algo negativo será más difícil que logres tu objetivo. Siempre que puedas practica con alguien en un entorno bonito y cuando no tengas esa opción simplemente piensa en cómo dirías algunas frases en la lengua que estás aprendiendo. Ante todo pásalo bien y disfruta de la experiencia.

Nota: El título de este artículo hace referencia a la película española “Cómo ser mujer y no morir en el intento”. Dirigida por la cantante y actriz Ana Belén fue la película más taquillera de 1991. Cuenta en su elenco con grandes actores y actrices del panorama español. Está basada en la novela homónima de Carmen Rico-Godoy.



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